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Deportes de aventura en Andalucía

DE RETOS, HAZAÑAS Y
BIENVENIDOS MIEDOS

Somos iguales que los demás: entusiastas y apasionados. Pero el territorio sí marca la diferencia. La grandeza de la geografía andaluza, su generoso clima, sus montañas, ríos y mares, sus bosques, su cielo, la erigen en un auténtico paraíso terrenal para la práctica de los deportes de aventura.

UN SUBIDÓN DE ADRENALINA

La Real Academia Española define el término deporte como “recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico, por lo común al aire libre”. Semejante afirmación es apropiada para los denominados ‘deportes de aventura’, pero sin duda encorseta en exceso las inmensas posibilidades de unas actividades que, además de lo descrito, se impregnan de sensaciones tales como la superación personal, la filosofía de vida, el riesgo, el reto, la hazaña, el subidón de adrenalina, el miedo, la excitación, la preparación física, la concentración mental, la perseverancia, la sensación de realización y, muy especialmente, el contacto con la naturaleza, en la mayoría de los casos su lado más salvaje e inhóspito.

La mezcla perfecta entre el verdor, el sudor y la emoción. La conexión soñada entre el hombre y su entorno natural. De entrada, son condimentos ciertamente apetecibles, ¿no?

EL DESAFÍO DE LA NATURALEZA SALVAJE

Los deportes de aventura están de moda. Es un virus que infecta a miles, millones de personas. Fieles de una nueva religión, original y creativa, que invita a vivir la vida con pasión, a extraer la sal, a encender la chispa. Intrépidos que aceptan el desafío constante de la naturaleza. Incondicionales de relucientes manifestaciones deportivas a años luz de los deportes tradicionales, porque no solo de fútbol vive el hombre. Y la cifra crece y crece. Hablamos de deportes de nuevo cuño, en muchos casos, o deportes concebidos hace ya muchas décadas, pero que han encontrado en nuestros días su máxima expresión gracias al desarrollo tecnológico y el cambio de mentalidad de las personas. Ellos, los habitantes de pueblos y ciudades del primer mundo –perdón por la infame expresión–, son los agentes dinamizadores de los deportes de aventura, pues el modo de vida moderno, el asfalto, el estrés laboral, han conducido inexorablemente a la búsqueda constante de válvulas de escape que puedan granjear experiencias únicas y fuertes emociones. Que ayuden a zafarse del aburrimiento. Por eso están de moda, decíamos. Pero cuidado, esa misma moda puede hacer que la gente se lance a la aventura sin saber dónde se está metiendo. Y es que los aventureros no practican los deportes a los que juega todo el mundo porque… no son como todo el mundo.

DE EJECUTIVOS AL AIRE LIBRE

También ha influido directamente en esta corriente ascendente del turismo de aventura el concepto del team building (construcción de equipos), actividades realizadas por las grandes empresas para la formación de sus ejecutivos.

Se trata de unos excitantes cursos que fueron concebidos hace décadas en EE UU y que también en nuestro país han supuesto una auténtica revolución en la política de recursos humanos. No son terapias para evitar el típico estrés de los directivos. Básicamente consisten en actividades al aire libre entre las que se encuentran los deportes de riesgo y aventura. Los monitores intentan fomentar el espíritu del trabajo en equipo en un medio no habitual como es el campo.

Hablamos, pues, de un nuevo segmento turístico, una nueva línea de negocio, otro motor de generación de riqueza y trabajo, un filón para empresas y comarcas ‘elegidas’. Una razón más para espolear la escena aventurera.

EL RIESGO: NO ESTAMOS TAN LOCOS

Deportes de aventura hay muchos. Tantos que a veces adoptan otras hechuras, como la acepción hermana deportes de naturaleza, la moderna turismo activo y otras más descaradas como deportes de riesgo o deportes extremos. Ciertamente, muchas de estas actividades se desarrollan en un medio extraño, un ambiente hostil, y la peligrosidad está ahí, inherente al propio deporte. Pero ningún deportista pone en riesgo su vida de forma premeditada. De hecho, la especialización de los materiales y el nivel de preparación técnica convierten estas disciplinas en actividades cada vez más seguras. En todo caso, la persona es dueña de sus actos y establece su propio límite. Y siempre habrá quien piense –el deportista más avezado, en ejercicio de una discutible reflexión– que las vivencias conseguidas bien compensan el peligro. Que el riesgo es el principal atractivo. Casi todos los deportes de aventura los puede practicar cualquier persona, sea hombre o mujer, y de cualquier edad. Solo se requiere salud y una pizca de audacia. No obstante, algunas de estas actividades requieren una preparación física especial. En muchos casos, incluso mental. También es necesario recalcar que la mayoría de estas disciplinas deportivas no han sido concebidas para la competición, o al menos no es imprescindible competir para disfrutar de ellas, aunque ya sabemos que la competitividad es un sentimiento innato en el ser humano y, en todo caso, suele ser verdad que el deportista federado abandera en mayor grado los valores de modernidad y respeto medioambiental.

CORONAR LA MURALLA IMPOSIBLE

Andalucía no es una excepción. En esto no somos originales, ni siquiera exóticos o pintorescos, felizmente. Somos iguales que el resto del mundo: entusiastas y apasionados. Pero el territorio sí marca la diferencia. La grandeza de la geografía andaluza, su generoso clima, sus montañas, ríos y mares, sus bosques, su cielo, la erigen en un auténtico paraíso terrenal para la práctica de muchos de estos deportes. No hay más que adentrarse, luz en ristre, en alguna de las cicatrices de nuestros macizos montañosos. Dejar que el viento avive la cometa para cabalgar sobre las olas del Estrecho. Contemplar desde las nubes las serpientes plateadas de los valles. Coronar la muralla imposible. Transitar por donde caminaban tartesios y fenicios. Escuchar el susurro del gran azul. Que el rugido del motor te lleve donde no te ha llevado nadie, como decía aquel.

Andalucía es una tierra única para los deportes de naturaleza. Y sus gentes ya no tienen que embarcarse rumbo al otro lado del mundo para rubricar auténticas proezas. Ahora pueden desafiar las fuerzas de la naturaleza y asumir retos increíbles que hasta hace pocos años se creían irrealizables.

Presentación del libro Deportes de Aventura en Andalucía en el programa Destino Andalucía (Canal Sur TV, 6 de noviembre de 2010).